A MAL TIEMPO
BUENA MASCARA
Recientemente estuve
en un viaje fugaz a la tierra donde el Sapa Inca Atahualpa pasaria
los
ultimos dias de su existencia. Tierra que ahora es conocida a
nivel mundial por sus coloridos
carnavales y tambien por las extracciones del metal aurifero que
emana desde los igneos apus
andinos. Mi visita fue meramente distinta al de hacer turismo,
pero como viajero que soy me
escape unas horas para recorrer sus calles empinadas y apreciar
la soberbia arquitectura de
sus fachadas coloniales y republicanas.
Despues de haber saboreado un delicioso cuy frito antecedido por
una caliente y aromosa
sopa verde, a manera de digerir el sagrado alimento camino apreciando
el cotidiano paisaje
urbano cajamarquino. Una pequena puerta blanca se abre ante mi
curiosa vista, y diviso al
fondo una persona de aproximadamente 50 anos, cabello corto, cabeza
y cara redonda donde
su blanquecino cabello le da un aire de respeto. El se percata
de mi presencia pero sigue
trabajando. Es de esperarse, ya que es un taller de mascaras,
cuantas personas pasaran por la
misma calle y se detendran. Decido entrar y explorar este taller
que emana un aire alquimista.
Buenos tardes senor.- Saludo,
el no contesta para lo cual emito un segundo
BUENOS TARDES SENOR.
Buenas tardes joven-, me responde el secamente.
Cuanto estan las mascaras. . le pregunto
Veinte soles- me responde secamente otra vez
Veinte soles, mucho mas de las mascaras convencionales, pero estas
son de alambre ademas
es de fina fabrica.
.Pero las mas pequenas?- insisto esperando una rebaja
Igual joven- con las pequenas se pierde material, adema el trabajo
es el mismo.
Me responde siguiendo su trabajo.
Es cierto, las pequenas tienen el mismo trabajo. Su indiferencia
me hacer insistir y pues la
poca experiencia que llevo en estas dos decadas de vida, me dice
que es de la vieja escuela y
muchas cosas interesante tiene a decir. Por lo que me propongo
a registrar sus mascaras con
mi camarita.
.Senor, puedo tomar algunas fotografias de sus mascaras?- Le pregunto
respetuosamente.
Claro, tome nomas- Me responde apartandose de su trabajo, (estaba
reparando un
motor de un juguete mecanico, que luego entenderia que era el
que lo
confecciono)
Al mismo tiempo que tomaba fotografias, le preguntaba, el iba
soltandose y respondiendo
poco a poco. Me entere que su padre era el que, en el siglo pasado,
fue el que inicio el taller y
la venta de mascaras, donde toda Cajamarca lo visitaba. Augusto
Aguirre, asi se llamaba y
que en paz descanse. El atraido por los colores y mas que todo
por los disenos se intereso
tambien por este arte y pues ahora es el mas cotizado disenador
de mascaras en Cajamarca.
.Como se llama usted?- le pregunto.
Roberto, Roberto Aguirre-
responde con aire de lealtad y haciendo honor al
apellido heredado de su progenitor.
Dos generaciones y la tradicion continua. Roberto Aguirre al igual
que su difunto padre
continua la tradicion de confeccionar mascaras para los carnavales
cajamarquinos. Nunca fue
a una escuela para artistas, todo lo aprendio de fuente directa,
las tecnicas las perfecciono y
pues ahora es uno, por no decir el unico que confecciona mascaras
para carnaval en malla de
alambre. Pero no solo en malla, su taller esta en constante dinamismo
y el ya esta
preparandose para el carnaval del 2007 donde segun
sus calculos tendra que preparar de 5000
a 6000 mascaras, donde algunas de ellas se quedaran en
Cajamarca, otras se comercializaran
en el Peru y otro porcentaje para el exterior. Muy orgullo el
se siente que su padre le haya
inculcado de pequeno este oficio, aunque en realidad el talento
lo tuvo ya desde nino. Los
juguetes mecanicos que el confecciona los hace reciclando radios
y otros artefactos que el
siglo XXI deshecha.
El mercado esta cambiando, y eso lo podemos notar en su taller,
donde Roberto esta
preparando mascaras en silicona
para la reciente invasion cultural yankee en Cajamarca:
Halloween. Desde
hace dos anos esta tradicion norte americana viene pegando en
la juventud
y ninez cajamarquina, para lo cual nuestro amigo Roberto tiene
que satisfacer este pequeno
pero creciente mercado. Los disenos lo saca de su imaginacion
asi como tambien de las
esculturas y tallas que ornamenta las fachadas de las iglesias
cajamarquinas, donde con una
pizca de buena dosis imaginativa salen mascaras unicas.
Roberto tambien trabaja con otros materiales como papel mache.
Roberto me dice con orgullo:
Mi papa hacia una docena al dia, !Pero yo ahora hago 100 mascaras
en un solo
dia!- Una sonrisa orgullosa invade su redondo y palido rostro.
.100 mascaras en un solo dia?- le pregunto asombrado.
Asi es jovencito, es que ahora utilizo maquinas especiales para
cortar el alambre,
en cambio cuando mi papa vivia, lo hacia muchas veces con su mano
y a veces
con la tijera, una por una.- Responde con los ojos clavados sobre
una mascara un
poco polvorienta, tacitamente nos indicaba que era una de su padre.
Senor Aguirre, .Y que materiales utiliza usted para confeccionar
sus mascaras?-.
Le pregunto como para dejar disipar el recuerdo que ya se expresaba
en sus
pupilas.
De todo que se pueda recuperar joven, como por ejemplo: madera,
papel, retazos
de tela, de cuero, lata. Lo unico que compro es la malla- Me responde
al mismo
tiempo que sale a su puerta y dar una ojeada a ambos lados de
la calle.
.Pero ahora con las mascaras para Halloween utilizara otros materiales
tambien?-
le pregunto senalando una mascara en plena confeccion.
Claro joven, hay que comprar otros insumos como silicona, latex,
resina plastica y
yo mismo lo confecciono- Me responde y al fin noto que voy ganando
su
confianza.
Por aqui han venido los de Caretas, revistas de otros paises,
Inglaterra, Francia,
Alemania, los estados unidos. Si de varios paises me han visitado,
si le ensenara
por alli las revistas. Es que en Cajamarca solo soy yo el que
hace esto.-. Me
comenta con orgullo, respirando y sonriendo
No es para menos, las mascaras listas para vender cuelgan ordenadamente
de un tendel de
alambre, al fondo estan las matrices hechas de madera algunas,
otras de resina. Mientras que
en un lado a manera de fabrica de juguetes emergen juguetes para
ninos hechos por el. Al
preguntarle si sus hijos se inclinaban por este arte, me respondio
que el Internet y otras cosas
modernas hacen que su descendencia no este muy interesada pero
aun hay uno (el mas
pequenito) que quizas se incline por este oficio.

Para finalizar esta inesperada
visita le pido respetuosamente que pose para una fotografia, a
lo cual el cede alegremente, posando con una sonrisa.
Guardo la camara, nos despedimos con un fuerte apreton de manos.
Mi mochila a manera de
brujula me lleva por mi norte viajero.
EL TALLER:
Jr. Junin 1249
Telefono: 365661
Correo electronico: No es necesario.
Cordialmente:
Victor Corcuera Cueva.
Por: Victor
Corcuera Cueva
publicado el 30/09/06
freddy@madeintrujilllo.com
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