La mañana del 30 de septiembre se hicieron presentes
ciclistas de la categoría Amateur y Elite. Los pobladores
curiosos acercándose para observar a los jinetes
sobre corceles de acero, las campanadas del centenario campanario
daban el buen día a los participantes. La primera
partida la dio la categoría de Amateurs, donde la
Laguna de Sausacocha fue el punto intermedio de la empinada
ruta. Mientras que para la categoría Elite el recorrido
se amplio hasta Puna pampa. Pasando una hora y cinco minutos
el Huamachuquino Wilser Julca arribo a la meta con la camiseta
empapada del extenuante sudor, resultado de su esfuerzo.
Lo interesante en esta categoría y más que
todo del ganador es que la bicicleta era totalmente sencilla
sin sofisticaciones; se aplaude la energía y esfuerzo
de este campeón. En la categoría Elite, el
ciclista profesional Cesar Vallejos (poeta del deporte)
se llevo el primer puesto por segunda vez consecutiva, ahora
tendrá una pagina mas que escribir para las futuras
generaciones de ciclistas.
Por la tarde, y que tarde. El sol brillaba y caía
sobre las enormes y fragantes hortensias, voluptuosas flores
que seducen a cualquier alma caminante. El azul cielo fue
el anfiteatro para la partida de la competencia de Triciclos.
Las personas que trabajan diariamente con sus triciclos,
se dieron esta vez una oportunidad para desestrezarse y
demostrar que en sus vehículos también pueden
correr y competir como profesionales. Los niños con
sus caras curiosas e inocentes se acercaban a la meta para
presenciar en vivo y en directo a los campeones, que con
orgullo sonreían y respondian a la prensa cada pregunta.
Aun personas adultas que con sus sombreros se cubrían
de los rayos del astro rey se acercaban indagadores, descubrir
quienes eran los ganadores, para sorpresa de muchos fue
Feliciano Briceño, más conocido como “El
Ruso”, pues su pálida piel hacia contraste
con la de los otros competidores, justificándose
así el apelativo.
La prensa simpatizo automáticamente tanto con los
organizadores como con los competidores creándose
así un ambiente sano y caluroso donde por dos días
fuimos todos una familia.
Para la noche de aquel sábado estaba prevista una
fogata bajo la luz del cuarto creciente de la luna, pero
la naturaleza nos regalo una hermosa lluvia que duro lo
suficiente como para cambiar de opinión y cenar en
un restaurant de fina gastronomía y como fondo las
melodías del Grupo de Música Latinoamericana
Llactapukina, dirigido por José, quien además
de ser músico profesional fue nuestro guía.
El nos enseño a amar este rincón del ande
Liberteño, el cual tiene suma importancia dentro
de nuestra historia tanto pre hispánica como durante
la época de resistencia del Brujo de Los Andes y
Leoncio Prado. Donde su valor quedo plasmado en los tutelares
apus Huamachuquinos, en sus ígneas piedras quedo
reportado sus heroicos actos, firmados con sangre patriota,
sangre peruana que se resistió a ser dominados por
el otrora enemigo chileno. La velada fue armoniosa, donde
tanto los organizadores como la prensa compartieron una
noche de integración amenizada con bromas y comentarios
acerca del evento.
Si el sábado fue espectacular, el domingo fue divino.
Y es que después de un reponedor desayuno, las campanadas
dominicales llamaba al pueblo Huamachuquino para concentrarse
en la Plaza de armas, la cual seria el punto de partida
para la competencia de Triathlon (Trekking, Rappel y escalada
en roca) así como también de maratón.
Desde Huaraz, Trujillo y Alemania llegaron los grupos para
participar en este Festival, donde la altura cordillerana
pondría en juego el valor, energía y pasión.
El recorrido del Triatlhon cruzo áreas rurales, donde
sus participantes tuvieron la oportunidad de apreciar la
belleza andina, pasando entre otros lugares por la Reserva
de Vicuñas de Cochecorral, donde la población
supera dos centenas y que desde hace un par de años
se realiza el Chaku. El Apu Huaylillas diviso el paso de
los deportistas de alta montaña, mientras que la
laguna de Shucuro bordeaba el sendero donde las zapatillas
dejaban sus efímeras huellas y en donde solo la eufonía
pulmonar combinado con el sonido emitido por el aleteo de
patos silvestres y gansos andinos eran el fondo musical
de esta aventura en las alturas.
De los viajes que he realizado alrededor del Perú
y en otras latitudes, esta zona de Shucuro hizo sentir esa
conmoción en el cual uno se siente que se funde con
las rocas y las nubes. Pues Shucuro reúne todas esas
características donde uno puede experimentar respeto
por la naturaleza y el saber de nuestros ancestros. El aire
místico que emana la andina atmósfera bañada
por la magia acogedora del Huaylillas, que pasa los 4000
m.s.n.m. impone un sello de identidad incontrastable.
En el ala oeste de este magno Apu se realizo la fase de
Rappel y escalada en roca. Todos los participantes tuvieron
la oportunidad de bajar en Rappel, aun hasta los agentes
de prensa se deslizaron probando la adrenalina a mas de
los cuatro mil metros de altitud. Solo una competidor puedo
escalar la gran peña hasta la meta quien perteneció
al grupo competidor denominado “Los Amigos”
de Huamachuco.
José, nuestro guía y amigo nos condujo a
una cueva natural donde Leoncio Prado fue encontrado herido
en aras de lucha y resistencia contra los Chilenos. Desde
la cueva hay una vista panorámica de toda la zona
del Shucuro. Unas pequeñas flores semejantes a las
margaritas pero que brotan del tapiz de ichu que cubre toda
esta región se abren dócilmente para saludar
a los competidores, ellas tan frágiles nos muestran
como en lugares de frío extremo la naturaleza es
sabia y generosa.
El descenso se hizo al borde del Shucuro, donde una vez
mas los patos silvestres nos saludan danzando y revoloteando
alrededor de esta laguna. Mientras que algunas ovejas pastan
tranquilamente, arriba una señora sentada sobre el
poyo de su casa nos observa, paralelamente va hilando la
lana. Su atuendo multicolor le da un toque de elegancia,
alegría y estatus en un reino donde el amor a la
naturaleza es la ley y ella es la reina.
Me despedí contra m volunta de este mágico
lugar, pero el deber era cubrir el evento y pues venia la
disciplina final que era Palestra nada más y nada
menos que con el fondo de la Laguna Sausacocha. Alumnos
de nivel primario, secundario y superior de Huamachuco participaron
en esta competencia. Para sorpresa de muchos los más
pequeñitos fueron los que lograron los primeros puestos.
La laguna fue escenario también de la regata de Bote,
donde el ganador fue un adolescente de 15 años, Wilson
Gaipo.
La clausura del evento comprendió la premiación
de los ganadores de todas las disciplinas. Aylen Serruto
Perea, directora de IDESI, agradeció a todos los
competidores, al pueblo de Huamachuco por haber vializado
con su colaboración la realización de este
evento deportivo, por otro lado Ivan La Riva, consultor
de la institución mencionada puntualizo los beneficios
a largo plazo que puede generar la realización ye
ejecución de este tipo de turismo en esta provincia.
Y es que realmente las áreas de Huamachuco se prestan
para el desarrollo de turismo vivencial, ecoturismo, etc.
Se espera que en corto plazo se detenga la nefasta actividad
minera y que las comunidades comprendan que el turismo es
la actividad de economía sostenible y de largo plazo.
Las felicitaciones del caso para los organizadores quienes
mostraron eficacia y eficiencia en la realización
de este evento, en especial a José, Jorge, Maryta,
Iván, Aylen y a nuestro amigo Rainier Chopitea quien
en plena función y ejecución de su deber sufrió
un accidente. Los mejores deseos para que se recupere pronto.